jueves, 12 de abril de 2012

HABLEMOS DE CINE

J. Edgar

Primero de todo declaro que Clint Eastwood es un hombre increíble, lo que no sorprende si tenemos en cuenta que es una leyenda viva del cine. Y en esta película se nota, pues nadie le tose ante el valor de coger un personaje relevante de la historia americana, criticar su racismo, su tendencia esquizofrénica etc y, aún así, estrenar el filme sin que nadie lo impida. Pero, claro, Eatswood es “mucho hombre” para preocuparse por nimiedades como la opinión de los grandes poderes del FBI. A sus 82 años lo que le interesa es expresar su opinión y, ¡qué narices!, se lo puede permitir, él ya ha hecho historia.

De Clint Eastwood me gusta su estilo dirigiendo, además ha sido un buen actor en su tiempo y logra transmitir esa sensibilidad a los protagonistas de las películas que dirige, los moldea con gran habilidad, como si fuese encaje de bolillos. De todas formas lo que más me gusta en ese filme es que se salta a la torera las normas “no escritas” del cine americano. (Sino atentos a la relación de J. Edgar con su compañero de trabajo).

El guión está muy bien escrito, bien hilado, no sé hasta qué punto es verídica la historia, pues al basarse en una persona real puede haberse distorsionado. En cualquier caso, a mí personalmente no me chirrió en ningún momento.

Para hablar de la labor de interpretación no tengo más que buenas palabras para Naomi Watts y Leo DiCaprio. Es una lástima que el tercer miembro del grupo el joven Armie Hammer, no esté a la altura del elenco.

Ahora pues, hablemos de lo mejor

1. Leo DiCaprio. Me encanta este actor, es camaleónico y lo mismo le da ponerse en la piel del poeta romántico francés Rimbaud en “Vidas al límite”, como dejarse llevar al infierno de un drogadicto en “Diario de un rebelde” hasta las más recientes de su filmografía “Origen” y “Shutter Island”. Me quito el sombrero cada vez que lo veo en pantalla y no sólo por el hecho de que, con el estreno de “TItanic”, también yo me volví un poquito loca por él.

2. La manera en la que Eatswood, como leyenda viva del cine que es, se salta todas y cada una de las normas escritas sobre cómo hacer cine en Hollywood. Me gusta que sea capaz de criticar a una figura tan polémica como el creador del F.B.I. sin ningún tipo de reparo. Seguro que si a cualquier otro director se le ocurriera lo mismo, ya se encargarían de que la peli no saliera a la luz.

Y lo peor…

El actor Armie Hammer no es capaz de expresar absolutamente nada con su rostro, con sus gestos. Es tan sumamente llano que cuesta creer que bajo la superficie del protagonista subyace una historia de pasión y amor. Además no tiene pizca de química con Leo DiCaprio y en fin, lo suyo es que la tuvieran, ¿no?

HABLEMOS DE LITERATURA

El mono de piedra

Bajo este curioso nombre se esconde una de las novelas policíacas más interesantes que me he leído. El autor es Jeffery Deaver, o lo que es lo mismo, el creador del criminalista tetrapléjico de Lincoln Rhyme, a quien ha dado vida en el cine Denzel Washington en “El coleccionista de huesos”. La principal razón para comprar este libro fue, precisamente, leer que el escritor era el autor de la novela en la cual se basa el filme. Así pues, sin pensarlo demasiado, me hice con él.

Ya en las primeras páginas me quedé enganchada a la historia porque me sentía completamente fascinada por el personaje de Lincoln desde la película, con lo cual, a medida que avanzaba conocía un poco más su psique y también conocí un poco más al personaje de Sachs, quien por cierto tiene muchísima más chicha de la que le da Angelina Jolie en la peli. Además a esto había que añadirle el malo de la historia, al que llaman “Fantasma” porque nadie lo consigue atrapar.

Cuando terminé de leerlo no me sentí defraudada. Así pues, se lo recomiendo a todo el mundo.


HABLEMOS DE TELEVISIÓN
Psych


Ya que abordo el tema policíaco una vez más en esta bitácora he pensado hablar de una serie policíaca que se sale del género, por ser original y tener personajes muy interesantes.

Reconozco que Shawn, interpretado por el actor James Roday resulta cargante en ocasiones, aún así el personaje me resulta interesante. La razón es que ha tenido una infancia un tanto peculiar con un padre autoritario, obsesionado en convertirlo en el mejor poli de todos los distritos y él responde a esa obsesión convirtiéndose en un falso médium, al que le resultan muy oportunas las dotes de observación que aprendió en su niñez.

Para complementar a Shawn además tenemos a la dulce Juliet, obsesión amorosa de éste y a Gus, personaje que me recuerda a una caricatura. Primero porque se cree extraordinario, segundo porque es un friki el cual se engaña a sí mismo fingiendo ser completamente lo opuesto a uno y, por último, por las muecas del actor Dullé Hill, quien logra arrancarme una sonrisa cada vez que reniega de sí mismo.

Los guiones son originales, me encanta además el capítulo de la primera temporada de “Espeluznante Sherry”, porque tocan el tema de las leyendas urbanas, de las cuales me declaro fan incondicional.

Para cerrar mi bitácora escojo una frase célebre de Quintus Septimius, que se afirma en mi teoría sobre las leyendas urbanas: LO CREO PORQUE ES ABSURDO.



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