miércoles, 28 de marzo de 2012

HABLEMOS DE CINE


Vacaciones en Roma

Primero, adoro a Audrey Hepburn. Es una de las mejores actrices que ha dado la historia del cine y la mayoría de sus películas son consideradas clásicos en todo el mundo. Desde la divertida “Sabrina” hasta “Desayuno con Diamantes” pasando por esta, “Vacaciones en Roma”. Podría pasarme horas hablando de lo que la admiro, pero casi mejor empiezo con la crítica.

La dirección es de William Wyler, un clásico que nos ha dado joyas en el cine como “Jezabel”, “Cumbres Borrascosas” o la conocidísima “Ben Hur”. A lo largo de la película, Wyler, nos transmite la sensibilidad del personaje principal de la princesa Anna y logra que el espectador sea perfectamente consciente de, en qué momento, el periodista Joe Bradley interpretado por Gregory Peck cae enamorado de esta díscola princesa que le granjearía el éxito en su profesión. Además los escenarios de la ciudad de Roma son increíbles.

El guión es muy divertido, con algunas escenas memorables como el instante en que nuestra princesa atiza con una guitarra a un italiano en una fiesta que se va un poco de madre ( y no puedo decir más porque no voy a hacer spoiler). Y, como periodista que soy, me genera ternura el hecho de que en el guión se haga un guiño a nuestra profesión tan tristemente olvidada a pesar de lo necesaria que es.

La banda sonora, impecable, pero creo que en las películas clásicas no hay ni una sola en la que ésta quede mal o desubicada. Las grandes figuras del cine sí que sabían exactamente cómo y dónde poner la música.

Dicho lo cual, lo mejor…

1. Audrey Hepburn y Gregory Peck, cuya interpretación es impagable y sus personajes extraordinarios. Y no me olvido de Eddie Albert, en el papel de un fotógrafo de prensa un poco pasado de rosca.

2. La dirección, ¿por qué hay tan pocos directores hoy en día capaces de transmitir tan claramente sus sensaciones al espectador? Parece que con tantísimos efectos especiales, música y actores excesivamente pagados de sí mismos nos hemos olvidado de qué una historia sólo es buena cuando los personajes son fuertes y el director sabe cómo dominarlos.

Dije que sólo lo haría una vez, pero tengo que añadir un tercer punto en lo mejor

3. La cámara parándose delante de unos cuantos periodistas reales, de carne y hueso. Puntos extra a Wyler por hablar con un “plumilla” de ABC y otro de La Vanguardia.

Lo peor…

No puedo chivarme, porque sería hacer spoiler, pero a mí me gustaría que la peli terminase de otra manera.

HABLEMOS DE LITERATURA

El jardín olvidado

Kate Morton es la autora de esta novela, bestseller en nuestro país, su pluma ágil nos lleva a una historia que parece un cuento de hadas.

Os resumo el libro y así comprenderéis a qué me refiero.

Todo comienza con un grupo de cuentos cuya autora, conocida como La Autora en la novela, deja a una niña pequeña en un barco con destino a Australia. Más de ochenta años después dichos cuentos caen en las manos de una mujer que ha perdido a su abuela y quien, sin quererlo, ni beberlo, se ve sumergida en la historia del cuento de Hadas para descubrir el origen de su propia familia. Y eso es a grandes rasgos, no digo más para que lo leáis, en serio, es muy recomendable.

Los personajes son muy tiernos, la mayoría en algún momento de la historia, se pierden y tienen que luchar por encontrar el camino de vuelta. Algunos lo consiguen, otros se quedan en el intento. Lo cual nos lleva a nosotros, al lector, a sentirnos identificados pues todos nos hemos perdido en alguna ocasión y a veces nos ha costado mucho encontrar el camino de vuelta.

Además los breves cuentos de hadas que se intercalan en la narrativa de Morton son preciosos.



HABLEMOS DE TELEVISIÓN

Vacaciones en el mar

Esta serie junto con “Hotel” creo que fueron las primeras historias “románticas” que vi en mi vida. El productor de la misma era Aaron Spelling, con lo cual no sorprende que en la mayoría de los capítulos hubiese algún “affaire” a bordo, y eso sin contar con las situaciones surrealistas que hacían la serie tan divertida.

Lo cierto es que no tengo grandes memorias de ella, recuerdo que me gustaba mucho el personaje de la hija del capitán del barco porque siempre andaba metida en líos y me divertía muchísimo el sobrecargo, quien siempre inspiraba situaciones de comedia.

Y claro, ¡el barco!

¡Qué barco!

De pequeña siempre soñaba con que algún día me iría de crucero, a vivir todas esas emocionantes aventuras y a conocer distintos países. Hoy en día, la idea de un crucero me espanta, porque me mareo en cuanto me subo a un barco.

Con la distancia que dan los años, teniendo en cuenta los pequeños recuerdos de la serie, admito que no tenía un guión muy allá, los personajes no estaban demasiado trabajados y la historias eran demasiado simples. Pero, claro, también lo pienso ahora de “Sensación de vivir” y cuando la estrenaron era la mayor fan.

Sólo hay un capítulo que recuerde completamente, por lo muy surrealista que me pareció.

En un episodio la directora del crucero, Julie McCoy, invitó a una famosísima escritora de novelas de vampiros a un crucero y la mujer iba acompañada de un chico, muy guapo por cierto, que actuaba como si fuera un vampiro. (En fin, no sé si hasta no sería la propia Anne Rice la que intervino en ese capítulo pues en la serie solían aparecer caras conocidas de vez en cuando.)

Probablemente cuando vi este capítulo me llamó la atención la aparición de un “vampiro” en una serie que no era en absoluto fantástica, pero con las cosas de la edad, ahora lo que realmente me encanta de dicho episodio es la mención a Anne Rice y sus crónicas vampíricas.

Concluyo por hoy con una frase de un poeta persa Muslih-ud-din Saadi, admito que no lo conozco, pero me encanta la frase: MUCHOS SON LOS BENEFICIOS DE VIAJAR: LA FRESCURA QUE REPORTA AL ESPÍRITU, EL VER Y OÍR COSAS MARAVILLOSAS, LA DELICIA DE CONTEMPLAR NUEVAS CIUDADES, EL ENCUENTRO CON NUEVOS AMIGOS Y EL APRENDER FINAS MANERAS.



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