HABLEMOS DE CINE
La joven de las especias
Paul Mayeda Berges es el director de esta película. Reconozco que el mérito de conocer la historia en la cual se basa se lo debo a mi amiga Antígona porque una vez en mi cumpleaños me regaló el libro de Chitra Banerjee Divakaruni, una magnífica escritora hindú a la que no habría descubierto nunca sin ese regalo. Dicho lo cual, hablemos de la película.
Empezaré hablando del guión, pues respeta bastante la novela original en la que está basada la historia, el personaje de Tilo queda muy bien dibujado y es fácilmente reconocible si te has leído el libro. Respeta los tempos de la novela e incluso le da cierta riqueza la elección de la primera maestra que en la historia no está tan claramente definida.
Lo siguiente es comentar el trabajo de dirección, ciertamente a mí me parece impecable la labor de Paul Mayeda Berges, toma la batuta y consigue crear una obra maestra con un presupuesto francamente bajo teniendo en cuenta que el filme es muy independiente y que a su estreno no se le dio tanto bombo.
Y finalmente hablaré de la labor de interpretación de los protagonistas. Que Dylan McDermott es buen actor es innegable, sabe dar empaque a los personajes, darles fortaleza y tiene la asombrosa habilidad de encandilar a los espectadores. Para muestra un botón, sólo hay que ver la serie “American Horror Story”, serie que destriparé más adelante, para comprender a que me refiero.
Y luego está la actriz hindú Aishwarya Rai, capaz de expresar con una sola mirada los sentimientos de Tilo, la llena de la pasión que se describe en la novela.
Lo mejor:
1. La interpretación de los actores protagonistas, la química existente entre ellos y su capacidad para atrapar al espectador con un solo cruce de miradas.
2. El guión, porque respeta bastante la novela y resume de forma bastante concisa el espíritu con que fue escrito, sin traicionar su esencia.
Lo peor…
Para mí, es la escena en que Tilo abandona por primera vez su tienda, es un momento decisivo en la historia y no han sabido darle la fuerza necesaria.
HABLEMOS DE LITERATURA
La señora de las especias
Esta novela es una verdadera maravilla, no hay otra palabra para describirla. Primero por el espíritu del personaje de Tilo y segundo porque lucha contra todas las ideas preconcebidas que puede tener el lector medio sobre la India.
La prosa de Chitra Banerjee es increíble, tiene un estilo muy personal y todas sus novelas están cargaditas de personajes fuertes, de mujeres que luchan contra la sociedad hindú tan patriarcal y en la que el papel de la mujer está limitado a un adorno para los hombres.
“La señora de las especias” además describe de forma concisa el valor de las especias en un país como la India, además de hablar de los aspectos positivos de algunas plantas para la salud del ser humano. Admito que me encanta leer libros sobre plantas curativas, son muy educativos y muestran cómo podían nuestros antepasados luchar contra enfermedades y heridas sin tener la mitad de los medicamentos que hay hoy en día en la farmacia.
Y luego está el personaje masculino, Doug, el arquitecto capaz de despertar la pasión de la Maestra de las Especias Tilo, es un protagonista poderoso, y aquellos que leéis este blog de forma habitual ya sabéis la debilidad que siento yo por este tipo de personajes.
HABLEMOS DE TELEVISIÓN
Luz de luna
Puesto que he mencionado en este “Hablemos” un romance de altura se me ha ocurrido rescatar la primera serie con una historia romántica. La primera en la que yo fui consciente de la TSNR (tensión sexual no resuelta) de los personajes, a la hora de elegir podía haber optado por “Remington Steele” o por esta última y me decidí por “Luz de luna” pues recuerdo perfectamente que al día siguiente del estreno de ese capítulo en el que, por fin, dan rienda suelta a su amor Madeleine y David se comentaba en todas partes.
Y, bah lo admito, por aquel entonces también yo estaba “enamoriscada” de Bruce Willis.
Además, reconozco que me encanta el momento en el que Topisto y su amor contraen matrimonio. Aún me parece visualizar el momento de la boda porque me gustaba muchísimo el papel de la secretaria y admiraba la labor interpretativa de Allyce Beasley.
La serie, como la mayoría de mis descubrimientos televisivos, la veía por la influencia de mis hermanos que se plantaban ante el televisor para seguir las aventuras y desventuras de esta agencia de detectives privados. Supongo que, en ese sentido, soy muy afortunada porque en los primeros años de mi curiosidad intelectual en mi casa se veían las series y las películas en familia. Así hice grandes descubrimientos que me han seguido a lo largo de mi vida, desde mis primeros años, cuando con 7, me sentaba ante la tele en blanco y negro de mi casa para ver los increíbles ciclos clásicos de la dos.
En mi familia todos admiraban el séptimo arte y por eso tuve una valiosa educación cultural en ese sentido. Con siete años tuve la fortuna de ver los ciclos de “Roscoe”, “Laurel y Hardy”, “Buster Keaton”, “Charles Chaplin”, “Orson Welles”, “Los hermanos Marx”, “Alfred Hitchcock”, “Igmar Bergman”, “Billy Wilder” y un larguísimo etc. La verdad es que fueron mi inspiración a la hora de elegir mi profesión y por ese motivo siempre guardaré un hermoso recuerdo de ellos. (Aunque muchas de las películas las haya tenido que ver otra vez porque desde los 7 años me había olvidado de ellas)
Además a esto hay que añadirle la influencia de mi familia:
Mi padre me introdujo en los grandes musicales en el cine “West Side Story”, su película favorita, “Sonrisas y lágrimas”, “Cantando bajo la lluvia” etc.
Mi madre me animaba a ver los clásicos de Yul Brynner, Rock Hudson, Gregory Peck, Natalie Wood etc.
Y mis hermanos me mostraron todo un mundo de series con “El equipo A”, “Bonanza”, “Magnum P.I” etc.
Así que gracias a ellos ha sido posible la creación de este blog.
Para la frase de hoy me he inspirado en una cita de Sofócles: “EL QUE ES BUENO EN FAMILIA, ES TAMBIÉN BUEN CIUDADANO”
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