HABLEMOS DE CINE
Millenium, los hombres que no amaban a las mujeres.
Ha llegado el día, tras varios “Hablemos” refiriéndome a esta obra de Stig Larsson es hora de desgranar mi opinión ante vosotros.
Así pues, empecemos por la película.
El filme, dirigido por David Fincher, ya he hablado de este director por su labor en “Seven”, resulta increíblemente explícito, lo que no resulta sorprendente si tenemos en cuenta que el estilo que imprime a esta es tan cruda como la anterior. Fincher es uno de esos directores que no trata de edulcorar la realidad, capaz de mostrar la sordidez del ser humano y hasta hacer gala de ella. Como creador imprime su estilo a todas sus historias, sin traicionarlo en ningún momento por exigencias de Hollywood. Por eso lo admiro, reconozco que la dureza con qué impregna algunas escenas se hace realmente duro, pero si me paro a pensar en cómo las imaginaba yo cuando leía el libro, en ese sentido casi hasta se queda corto.
Después está la labor de Daniel Craig, que impone carácter a Mike Bloomqvist, le da empaque y fuerza, dota de más vida al personaje de Stig Larsson, dotándolo de alma y de pasión, un hecho que desgraciadamente no ocurre en la novela.
Por otra parte, Mara Rooney, carece de la fuerza que Noomi Rapace sí le cede a Lisbeth. Con todo, admito que la labor de Rooney no me decepcionó tanto como yo creí que lo haría. Lo he dicho en anteriores “Hablemos”, Lisbeth Salander es un personaje potente, cargado de cicatrices en el alma y con una psicología asombrosa. Probablemente es un dulce para cualquier actriz que se precie y por ese motivo es tan difícil satisfacer el interés de los lectores, pero yo, personalmente, no salí tan espantada de su labor de interpretación, habrá que ver la segunda y tercera parte para valorar mejor su trabajo.
Y por último, Stellan Skarsgard. ¿Qué puedo decir de este actor?
Para mí, personalmente, es asombroso. Me gusta su forma de actuar, la capacidad que tiene para convertirse en el personaje y dotarlo de vida. Cambia de piel con mucha facilidad, su registro parece no agotarse nunca y me encanta. Odio al personaje de la novela y el de la película es aún más repugnante si cabe y…, hasta aquí puedo leer sin hacer spoiler, gracias a su buen hacer.
Con respecto al guión, no me creo que vaya a decir esto, pero es uno de los pocos que supera la novela en la se basa. Confieso que hay historias por las cuales pasan por encima, pero a la hora de realizar un filme no son estrictamente necesarias.
Lo mejor
1. Stellan Skarsgard. Hace una interpretación magistral de Martin, lo dota de vida, consigue hacer que sea aún más antipático que en el libro y admito que eso me encanta. Además, por si no ha quedado ya claro, adoro a este actor.
2. Mike Bloomqvist, interpretado por Daniel Craig quien convierte a Mike justamente en el tipo que yo me había imaginado. No excesivamente atractivo, no brillante, pero sí conquistador.
Lo peor…
La sordidez de la escena de Lisbeth y su “nuevo tutor”. No puedo decir más porque haría spoiler, pero es una de las más duras que he visto, hay un momento en el que cerré los ojos. Fincher tiene esa capacidad para retratar las escenas más sórdidas de forma demasiado explícita, para mí al menos.
HABLEMOS DE LITERATURA
Millenium
Me he referido tantas veces a esta trilogía desde esta bitácora y casi no se me ocurre qué decir.
Lo primero, sé que Stig Larsson ha sido declarado un genio dentro de la literatura sueca negra, pero yo considero este fenómeno por la leyenda que ha generado su nombre y no debido a su estilo narrativo. Lo he dicho hasta la saciedad y no me canso de repetirlo, hay autores, los cuales están en un nivel muy superior a Stig Larsson. (Ya os he hablado de dos, Assa Larsson y Henin Mankel)
Con todo, también he afirmando muchas veces que me considero una lectora de personajes y Stig Larsson ha creado uno de los mejores de la literatura de los últimos años: Lisbeth es, sencillamente, perfecta.
Por eso me leí todas las novelas, por Lisbeth merece la pena echarle un vistazo a la obra de Stig Larsson. Sólo nos falta esperar que a nadie se le ocurra publicar alguno de los manuscritos que aún no había terminado antes de su fallecimiento. Si a alguien se le pasa por la cabeza hacerlo, seguramente más de uno se sentirá decepcionado.
Debo insistir en que esto es una opinión personal, no todo el mundo puede estar de acuerdo con ella, quizás muchos de vosotros lectores pensaréis que Stig Larsson es mejor que Assa Larsson o Henin Mankel, pero ya sabéis lo que dicen para gustos, hay colores.
HABLEMOS DE TELEVISIÓN
Wallander
Antes de empezar a desgranar mi opinión con respecto a esta serie debo mencionar que hablaré de la de Kenneth Branagh, no de la sueca. He visto capítulos de las dos, pero prefiero la inglesa.
La principal razón de esta elección es Kenneth Branagh. Él es un actor al cual admiro profundamente desde hace mucho tiempo. Tiene la increíble capacidad de transformar aquello que toca para bien o para mal, con él no hay un término medio, al menos a mí me da esa sensación.
Aclarado este aspecto, sólo me queda asegurar que me encanta la serie, esta pasión por ella puede deberse a lo muchísimo que me atrae el personaje de Wallander. En todas las novelas va a trompicones por la vida y eso me encanta porque la vida no es de color de rosas. Uno no consigue sus objetivos sin más, la mayoría de las veces debe tropezar hasta dar con aquello que estaba buscando.
Lo que sí criticaría de esta versión es que Branagh sea Wallander.
Sinceramente, el actor es más atractivo que el personaje. En los libros de Mankell, Wallander tiene sobrepeso, está medio calvo y carece de confianza en sí mismo. Pero, como he citado anteriormente, me chifla el inglés y por esa razón me vi la serie completa.
Además los guiones están muy bien estructurados y respetan bastante los libros.
Para reflexionar una cita de Jeanne Moureau con la que yo, como “hacedora de sueños” o escritora me siento muy identificada: “CON LOS PERSONAJES OCURRE COMO CON LOS HIJOS: PRIMERO LOS LLEVO DENTRO, LUEGO LOS VEO CRECER Y UN BUEN DÍA ME DICEN O LES DIGO ADIÓS, Y EMPIEZAN A CAMINAR ENTRE EL PÚBLICO”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario