domingo, 5 de octubre de 2014

Hablemos de cine
El corredor del laberinto
Tras varias semanas sin publicar, hoy retomo el blog con la película que ha resultado de otra de esas múltiples sagas literarias juveniles que me estoy tragando últimamente. Primero debo decir que vi esta película en una sala i-sens que viene a ser una sala de cine enorme, con butacas súper cómodas y sonido envolvente. La verdad, disfruté de la experiencia, sobre todo porque las butacas son taaan cómodas…
Hecho este inciso me pondré a hablar de la película en sí. Como ya he dicho surge de otra de esas sagas tan de moda, esta es la del autor James Dashner y, como la de “Divergente” y “Los juegos del hambre” nos presenta un mundo cuasi apocalíptico y a un grupo de chavales adolescentes perdidos en este. En realidad me sorprende que las tres se parezcan tanto en la forma y el fondo, pero no me disgustan, la verdad. Porque en cada una de estas sagas siempre acabo sacando metáforas con la situación actual de nuestra sociedad.
La película está dirigida por Wes Ball y protagonizada por un elenco de actores jóvenes que son desconocidos. Aunque hay tres  excepciones: Dylan O´Brien quien protagoniza “Teen Wolf” el último gran éxito de MTV, Will Poulter al que hemos visto como el insoportable  Eustace de “El viajero del Alba”, Thomas Brodie-Sangster, que ya crecido muchísimo desde que protagonizara “Love Actually” y, aunque ya no es una jovencita como los anteriores, Patricia Clarkson interpretando a la Canciller Paige.
Los actores están correctos, hay diferencias interpretativas entre ellos obvias, pero no desentona. Para mí el mejor de todos es Blake Cooper que interpreta a Chuck, pero lo que no tengo claro es sí me gusta su interpretación o le tengo tanto cariño al personaje que lo veo con buenos ojos.
La adaptación a la trilogía es correcta, pero como leí las novelas antes de ver la película me molestaron un par de cosas. Honestamente, en la mayoría de las adaptaciones cinematográficas  siempre veo fallos. Quizás porque cuando veo la peli o la serie tengo ya tan interiorizados los personajes y la historia, que me chirría. Aún así, debo admitir que los defectos que veo en la adaptación son pequeños, diminutos, comparados con “Las dos Torres” de Peter Jackson.
Los efectos especiales no saturan al espectador, aunque si lo hubiesen hecho tampoco me importaría, los que leéis este blog ya sabéis que tengo una “pequeña debilidad inconfesable” con los Fx en una producción de Hollywood.
Lo mejor…
1.      La elección de actores jóvenes casi desconocidos para el gran público, con sus honrosas excepciones.
2.      Patricia Clarkson, es que me encanta esa actriz. La he visto tanto en televisión y en cine que casi la siento como parte de mi familia.
      Lo peor…
Para mí la dirección tiene un par de fallos y no me gusta nada la actriz que interpreta a Teresa.
            Hablemos de literatura
            La trilogía del laberinto
            Evidentemente, si me pongo a hablar de la película y como me he leído las novelas debo reseñarlas.
            Primero, de las trilogías juveniles que me he leído últimamente, esta es mi segunda favorita, después de “Divergente”, la de “Los Juegos del hambre” ya la criticaré en otro momento.
            Me gusta el estilo de Dashner narrando acontecimientos, la forma sencilla de explicar las cosas y la definición de los personajes. Según iba leyendo las páginas los sentía casi como miembros de mi familia, aunque odio a Dashner por lo que le hace a dos de mis favoritos, no voy a contar nada más para evitar el spoiler.
            Según he leído en un artículo, Dashner ha admitido que se inspiró en “Los juegos del hambre” para escribir su trilogía y, ciertamente, es muy similar. Sin embargo, para mí, ha sido más interesante la trilogía de Dashner. Tal vez porque la leí primero que la otra, pero bueno, siempre digo que, en ocasiones, depende mucho del orden en el cual leas los libros.
No sé si lo he dicho antes, pero a mí me ocurrió una cosa curiosa con Katherine Neville. Yo me leí el libro de “El círculo mágico” antes que “El ocho” y cuando lo escogí en una librería fue al azar, sin haber oído nada sobre el anterior y, como leí esa novela primero, a mí me gustó más que “El ocho” y, sin embargo, quienes leyeron en segundo lugar “El círculo mágico” afirmaban que les gustaba menos.
            Probablemente por eso de todas ellas me gusta más “Divergente” porque fue la primera del estilo que devoré, literalmente.
            Yo recomiendo la lectura de este tipo de sagas juveniles. Ya lo he dicho con anterioridad, me encanta leer para entretenerme y esas sagas te divierten. Nunca serán como James Joyce,  de todos modos, ¿quién querría ser como Joyce? Creo que es el único clásico de la literatura que, por mí, podría quedarse olvidado en algún cajón. (Lo sé, otra vez criticando “El Ulises” y su autor, pero es que me decepcionó tanto, tanto)
            Hablemos de televisión
            Teen Wolf, 2011
            ¿Por qué no hablar de esta serie cuando Dylan O´Brien es uno de sus jóvenes protagonistas?
            Reconozco que me he visto las dos primeras temporadas, lo admito, me divierten todas las series que tengan componentes sobrenaturales y, lo confieso, era una seguidora fiel de la serie “Teen Wolf”(en España “Un hombre lobo adolescente”) protagonizada por Michael J. Fox. 
En cuanto vi una nueva serie protagonizada por hombres lobo, llevada por la nostalgia y supongo que también por la curiosidad, decidí darle una oportunidad.
            La verdad, me veo casi todos los capítulos de las series que estrenan, de formación profesional supongo, y a algunas me quedo irremediablemente enganchada.
            La versión 2011 de “Teen Wolf” me gusta por los personajes, me encantan Stiles, Scott y Derek (imaginaos mi sorpresa cuando descubrí que Derek Hale es en realidad el niño de “Camino a perdición”).  Además, de vez en cuando, disfruto como una enana con este tipo de serie dirigida a un público adolescente, de hecho, a todas les suelo dar también una oportunidad porque recuerdo (¡vaya si lo hago!) mi propia adolescencia y me entran ganas de reír.
¡Pero que listísimos nos creemos cuando tenemos 14 años y qué tontísimos somos en realidad!
Desde este blog animo a todo el mundo a que, de vez en cuando, eche un vistazo a las series juveniles para recordar su propia adolescencia y echarse unas cuantas risas recordando aquellos maravillosos años. (Yo no querría vivirla de nuevo, pero, oye, hay gente que son adolescentes permanentemente por el resto de su vida.)
Hoy cierro con una frase que habla de recuerdos y juventud, una píldora de sabiduría de  William Wordsworth “Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello, que en mi juventud me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba de la gloria en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo”

Hasta el próximo “Hablemos” J

No hay comentarios: