Hablemos de
cine
El
corredor del laberinto
Tras varias semanas sin publicar, hoy retomo el
blog con la película que ha resultado de otra de esas múltiples sagas
literarias juveniles que me estoy tragando últimamente. Primero debo decir que
vi esta película en una sala i-sens que viene a ser una sala de cine enorme,
con butacas súper cómodas y sonido envolvente. La verdad, disfruté de la
experiencia, sobre todo porque las butacas son taaan cómodas…
Hecho este inciso me pondré a hablar de la
película en sí. Como ya he dicho surge de otra de esas sagas tan de moda, esta
es la del autor James Dashner y, como la de “Divergente” y “Los juegos del
hambre” nos presenta un mundo cuasi apocalíptico y a un grupo de chavales
adolescentes perdidos en este. En realidad me sorprende que las tres se
parezcan tanto en la forma y el fondo, pero no me disgustan, la verdad. Porque
en cada una de estas sagas siempre acabo sacando metáforas con la situación
actual de nuestra sociedad.
La película está dirigida por Wes Ball y
protagonizada por un elenco de actores jóvenes que son desconocidos. Aunque hay
tres excepciones: Dylan O´Brien quien
protagoniza “Teen Wolf” el último gran éxito de MTV, Will Poulter al que hemos
visto como el insoportable Eustace de
“El viajero del Alba”, Thomas Brodie-Sangster, que ya crecido muchísimo desde
que protagonizara “Love Actually” y, aunque ya no es una jovencita como los
anteriores, Patricia Clarkson interpretando a la Canciller Paige.
Los actores están correctos, hay diferencias
interpretativas entre ellos obvias, pero no desentona. Para mí el mejor de
todos es Blake Cooper que interpreta a Chuck, pero lo que no tengo claro es sí
me gusta su interpretación o le tengo tanto cariño al personaje que lo veo con
buenos ojos.
La adaptación a la trilogía es correcta, pero como
leí las novelas antes de ver la película me molestaron un par de cosas.
Honestamente, en la mayoría de las adaptaciones cinematográficas siempre veo fallos. Quizás porque cuando veo
la peli o la serie tengo ya tan interiorizados los personajes y la historia, que
me chirría. Aún así, debo admitir que los defectos que veo en la adaptación son
pequeños, diminutos, comparados con “Las dos Torres” de Peter Jackson.
Los efectos especiales no saturan al espectador,
aunque si lo hubiesen hecho tampoco me importaría, los que leéis este blog ya
sabéis que tengo una “pequeña debilidad inconfesable” con los Fx en una
producción de Hollywood.
Lo mejor…
1.
La elección
de actores jóvenes casi desconocidos para el gran público, con sus honrosas
excepciones.
2.
Patricia
Clarkson, es que me encanta esa actriz. La he visto tanto en televisión y en
cine que casi la siento como parte de mi familia.
Lo peor…
Para mí la dirección tiene un par de fallos y no me gusta nada la actriz
que interpreta a Teresa.
Hablemos de literatura
La trilogía del laberinto
Evidentemente, si me pongo a hablar de la película y como
me he leído las novelas debo reseñarlas.
Primero, de las trilogías juveniles que me he leído
últimamente, esta es mi segunda favorita, después de “Divergente”, la de “Los
Juegos del hambre” ya la criticaré en otro momento.
Me gusta el estilo de Dashner narrando acontecimientos,
la forma sencilla de explicar las cosas y la definición de los personajes.
Según iba leyendo las páginas los sentía casi como miembros de mi familia,
aunque odio a Dashner por lo que le hace a dos de mis favoritos, no voy a
contar nada más para evitar el spoiler.
Según he leído en un artículo, Dashner ha admitido que se
inspiró en “Los juegos del hambre” para escribir su trilogía y, ciertamente, es
muy similar. Sin embargo, para mí, ha sido más interesante la trilogía de
Dashner. Tal vez porque la leí primero que la otra, pero bueno, siempre digo
que, en ocasiones, depende mucho del orden en el cual leas los libros.
No sé si lo he dicho antes, pero a mí me ocurrió una cosa curiosa con
Katherine Neville. Yo me leí el libro de “El círculo mágico” antes que “El
ocho” y cuando lo escogí en una librería fue al azar, sin haber oído nada sobre
el anterior y, como leí esa novela primero, a mí me gustó más que “El ocho” y,
sin embargo, quienes leyeron en segundo lugar “El círculo mágico” afirmaban que
les gustaba menos.
Probablemente por eso de todas ellas me gusta más “Divergente”
porque fue la primera del estilo que devoré, literalmente.
Yo recomiendo la lectura de este tipo de sagas juveniles.
Ya lo he dicho con anterioridad, me encanta leer para entretenerme y esas sagas
te divierten. Nunca serán como James Joyce,
de todos modos, ¿quién querría ser como Joyce? Creo que es el único
clásico de la literatura que, por mí, podría quedarse olvidado en algún cajón.
(Lo sé, otra vez criticando “El Ulises” y su autor, pero es que me decepcionó
tanto, tanto)
Hablemos de televisión
Teen Wolf, 2011
¿Por qué no hablar de esta serie cuando Dylan O´Brien es
uno de sus jóvenes protagonistas?
Reconozco que me he visto las dos primeras temporadas, lo
admito, me divierten todas las series que tengan componentes sobrenaturales y,
lo confieso, era una seguidora fiel de la serie “Teen Wolf”(en España “Un hombre
lobo adolescente”) protagonizada por Michael J. Fox.
En cuanto vi una nueva serie protagonizada por hombres lobo, llevada por la
nostalgia y supongo que también por la curiosidad, decidí darle una
oportunidad.
La verdad, me veo casi todos los capítulos de las series
que estrenan, de formación profesional supongo, y a algunas me quedo
irremediablemente enganchada.
La versión 2011 de “Teen Wolf” me gusta por los
personajes, me encantan Stiles, Scott y Derek (imaginaos mi sorpresa cuando
descubrí que Derek Hale es en realidad el niño de “Camino a perdición”). Además, de vez en cuando, disfruto como una
enana con este tipo de serie dirigida a un público adolescente, de hecho, a todas
les suelo dar también una oportunidad porque recuerdo (¡vaya si lo hago!) mi
propia adolescencia y me entran ganas de reír.
¡Pero que listísimos nos creemos cuando tenemos 14 años y qué tontísimos
somos en realidad!
Desde este blog animo a todo el mundo a que, de vez en cuando, eche un
vistazo a las series juveniles para recordar su propia adolescencia y echarse
unas cuantas risas recordando aquellos maravillosos años. (Yo no querría
vivirla de nuevo, pero, oye, hay gente que son adolescentes permanentemente por
el resto de su vida.)
Hoy cierro con una frase que habla de recuerdos y juventud, una píldora de
sabiduría de William Wordsworth “Aunque
mis ojos ya no puedan ver ese puro destello, que en mi juventud me deslumbraba.
Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba de la gloria
en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre subsiste en el
recuerdo”
Hasta el próximo “Hablemos” J
No hay comentarios:
Publicar un comentario