miércoles, 9 de julio de 2014

Hablemos de cine
1000 maneras de morder el polvo
La última película de Seth MacFarlane es una divertidísima comedia en la cual el protagonista, el propio MacFarlane, se calza unas botas de cowboy y hace una recreación de los spaguetti western con una enorme dosis de humor. A MacFarlane le gusta la comedia y por eso nos hace reír con las ocurrencias del pastor de ovejas que interpreta. En esta aventura también aparecen Liam Neeson, el cual ha demostrado sobradamente tener un humor un poco “peculiar”, Giovani Ribisi, el cual siempre me hace reír, Neil Patrick Harris en una versión del oeste de Barney Stinson y Charlize Theron como una damisela en apuros que, ni es damisela, ni está en apuros. La película está plagada de referencias a todos los géneros de cine y televisión habidos y por haber, cuenta también con varias apariciones estelares de amigos como Ryan Reynolds, Josh Brolin, Jamie Fox y el propio Doc de “Regreso al futuro”. Me mata cuando incluso emplea la frase de Sheldon Cooper de “Big Bang theory”: “Zas, en toda la boca”. 
McFarlane sabe hacer reír, no se corta en arrancar diversas sonrisas con un guión inteligente, bromas de mal gusto, y como siempre, una buena dosis de humor del “caca, pedo, culo, pis”. Aún así, y teniendo en cuenta que yo no soy una gran fan de ese tipo de humor, le tengo que dar un diez redondo a todo el filme. Quizás me ciega mi amor por Liam Neeson o mi necesidad de ver una película en la cual no tengas mucho que pensar y puedas sentarte a comer palomitas, quien las quiera, beber coca cola, a quién le guste, y disfrutar de casi dos horas de humor. (Reconoceré que incluso lloré de la risa en alguna secuencia y eso, en mí, es todo un fenómeno paranormal).
El guión es entretenido, los personajes parecen salidos de “Padre de Familia”, lo cual es de esperar sabiendo que MacFarlane también es el creador de Peter Griffin y familia.
La dirección es un tanto irregular, pero con tantas bromas, actores haciendo el chorra y la gran cantidad de “buen rollo” existente, apenas le prestas atención a los fallos que puede tener MacFarlane dirigiendo.
Desde esta bitácora os recomiendo ir a ver “Mil maneras de morder el polvo” porque os arrancará muchas carcajadas.
Lo mejor…
1.      El guión divertido, cargado de gags y referencias a todos los géneros de cine y televisión, habidos y por haber.
2.      El “buen rollo” que destila la película. Mataría por entrar en un filme de MacFarlane porque estoy convencida de que disfrutaría de la experiencia.
Lo peor…
Liam Neeson haciendo de tipo duro, me hubiera gustado verlo haciendo payasadas como el resto del reparto. (Aunque es impagable la imagen de su “culo” con una flor).
Hablemos de literatura
Alta Fidelidad
El libro de Hornby me lo compré tras ver la película de John Cusack y lo leí de una sentada. He decidido hacer aquí la crítica porque el tipo de humor es similar. Quizás Hornby destila más cinismo que MacFarlane pero, en cierta manera, los dos están en la misma línea de humor.
Lo mejor del libro de Hornby es el personaje de  Rob, un Peter Pan al que su novia abandona, con lo cual tiene que lidiar con una nueva vida y, ésta, le coloca delante de sus narices a una mujer que podría ser “la definitiva” que lo sacase de su inmovilidad.  
Para recordar las listas de “Rob”, quizás todos deberíamos hacer una.
Desde hablemos os recomiendo leer este libro, el humor que destila es sarcástico, no carente de ironía y, por eso,  la novela resulta entretenida.
Hablemos de televisión
Aída
¿Por qué incluir esta serie en el “Hablemos de la semana”?, en fin, creo que la razón es obvia. Es una serie que bien podría embarcarse en el género de la película y el libro que critico en la bitácora de hoy.
Debo decir que nunca he sido una gran admiradora de la serie, quizás porque me quedó regusto amargo cuando surgió de la nada para sustituir a “7 vidas”, una serie que me encantaba. Quizás porque el humor grosero es constante en las tramas, que los chistes para mí son demasiado ordinarios o porque nunca he sido de risa fácil.
No sé, en realidad, nunca he sido fan de “Aida” y punto.
Aún así, admito que la primera temporada la vi y la disfruté. Para mí lo mejor de Aída es el Luisma y, especialmente, Mauricio, ese pobre hombre me cae rematadamente bien porque es un ignorante que se cree el no va más.
Me reafirmo, no soy una gran fan de “Aída”, pero recomiendo a todo el mundo la primera temporada porque hay que apoyar las series españolas. (Sobre todo porque me gustaría encontrar en algún momento de mi vida un trabajo en una serie española y no puedo hacerlo si no se producen más)

Me despido de vosotros con una frase de Sacha Guitry: “Si Los Que Hablan Mal De Mi Supieran Exactamente Lo Que Yo Pienso De Ellos, Aún Hablarían Peor”

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