HABLEMOS DE CINE
La conspiración
La última película de Robert Redford me gustó bastante. Reconozco que no soy gran fan suya, especialmente como actor, aunque admiro su labor como director y me declaro fan incondicional de “Quiz Show”, otro día hablaré de ella.
Primero hablaré del guión del filme, el cual resulta original teniendo en cuenta que últimamente en los cines tenemos películas recurrentes que hablan una y otra vez de los mismos temas. No me suelen gustar las películas que se basan en hechos históricos porque, sinceramente, el cine tiene la mala costumbre de retratar mal tiempos pasados como norma general, aunque hay algunos hallazgos que resultan interesantes.
Con respecto a la producción es quizás espartana, probablemente porque de la financiación se tuvo que ocupar personalmente Robert Redford, sin embargo esa carencia de escenarios permite que el espectador le preste más atención al guión y a la actuación.
Con respecto a la interpretación de los actores tengo que reconocer que me encanta McAvoy, que lo mismo se calza unas patas de cabra e interpreta un fauno en “Narnia, el león la bruja y el armario”, se convierte en Charles Xabier en “X-Men, primera generación” o se transforma en un auténtico caballero en “La joven Jane Austen”. También es impecable la actuación de Robin Wright, quizás la miro con muy buenos ojos porque fue “La Princesa Prometida”, pero lo cierto es que me gusta su estilo actuando, es natural y fresco. Tanto es así que hasta que salieron los títulos de crédito al final no me di cuenta de que ella la protagonista.
Lo mejor
1. McAvoy poniéndose en la piel de un abogado dispuesto a todo por defender a su cliente hasta sus últimas consecuencias.
2. Robin Wright en el papel de víctima de la conspiración. La escena en la que en el juzgado no le permiten ver a su hija logra que me sienta tan desconsolada como ella.
Lo peor la elección de Alexis Bledel, Rory Gilmore, como pareja de McAvoy. No tienen ni una pizca de química entre ellos y no pegan ni con cola, aparte de que la actuación de ella es muy floja, no logra darle la fuerza que requiere el personaje.
HABLEMOS DE LITERATURA
Aloysius Pendergast
He puesto a propósito el nombre de un personaje para hablar de una de las colecciones más interesantes de literatura que se han cruzado en mi camino. Como siempre digo, y lo mantengo hasta sus consecuencias finales, un buen libro puede surgir sólo con la fuerza de un personaje, por la psicología subyacente de este y sus “peculiaridades”.
Preston Douglas y Lincon Child han creado al personaje perfecto, al menos así lo es para mi gusto. Un atildado hombre burgués de Nueva Orleáns con un pasado desconocido y unas cuantas habilidades extraordinarias que cualquiera desearía tener. Pendergast es inteligente, es atractivo, es aterrador y, en ocasiones, digno de lástima.
El primer libro que me leí de la colección fue “El relicario” y me quedé enganchada a la prosa que desprendían sus capítulos y, especialmente, a los personajes. Todos ellos increíbles en un sentido o en otro.
Primero Margo Green, la joven estudiante de doctorado que investiga en el Museo de Ciencias Naturales de Nueva York para ganarse un puesto en el lugar y que, sin quererlo ni beberlo, acaba enfrentándose a un monstruo terrible.
Smithback, ¿qué podría decir de este periodista? Me encanta porque él sigue la noticia hasta sus consecuencias finales, el tipo de periodista que yo siempre he querido ser.
Curly el entrañable guarda del museo que, tras tanto tiempo trabajando allí, se ha convertido en una antigüedad más de sus estanterías.
Y Vicent D´Agosta, un poli con sobrepeso, con graves problemas en su vida diaria, quien a pesar de estar quemado por su trabajo no se cansa nunca de defender al débil.
Lo dicho, una colección puede triunfar si su personaje principal es bueno, en este caso, hasta el más nimio de ellos está maravillosamente dibujado, perfectamente trazado, y consigue que los lectores nos sintamos identificados.
Animaría a cualquiera a que tomase entre sus dedos algún libro de Preston y Child para hacerse una idea de a qué me refiero, si queréis un consejo, yo empezaría precisamente por “El relicario”, logrará engancharos.
HABLEMOS DE TELEVISIÓN
Bones
¿Por qué he escogido precisamente esta serie para hablar de ella hoy?
La razón es muy simple, ya que hablamos de conspiraciones y de súper agentes del FBI, me parece que en esta serie se agrupan estos dos temas.
El primero en el personaje de Hodgins, obsesionado con las conspiraciones del gobierno y especialmente en la tercera temporada de la serie donde los protagonistas acaban persiguiendo a un curioso asesino de una sociedad secreta.
El segundo en Both, interpretado por David Boreanaz, un agente del FBI al que se le da especialmente bien su trabajo, aunque odie a los payasos.
Lo admito, me encanta esta serie. El trabajo de producción es impresionante, sino no pensemos en el increíble escenario del Smithsonnian, ¿se escribe así?, estoy convencida de que muchos productores españoles matarían por tener semejante decorado. (E imagino que alguno mataría también por los presupuestos con los cuales se trabaja en “Bones”, yo no soy productora y también lo haría)
Además me gustan muchísimo Emily Deschanel y David Boreanaz. A la primera la descubrí en “Rose Red”, recordaréis que ya he hablado de esta miniserie de Stephen King con anterioridad. Al segundo en “Buffy, cazavampiros” y como muchas de las lectoras de este blog me quedé profundamente enganchada al nostálgico Ángel que encarnaba en esta serie.
Los dos imprimen fuerza a la fría Brennan y al cariñoso Both. Hay entre ellos un tipo de química que no es nada sencilla de lograr en una película o en una serie desde el capítulo primero y, sin embargo, ellos lo logran.
Los guiones desde el principio son bastante buenos, tienen mucho trabajo detrás y eso se nota. Quizás porque están basados en la experiencia de Kathy Reichs, una forense de renombre en los EEUU. (Para aquellos que no lo han notado, Kathy Reichs es precisamente el pseudónimo que emplea Brennan en sus libros, detalle interesante pues el personaje ficticio toma prestado al personaje real y no viceversa, lo que, a mí personalmente, me encanta.)
He visto todas las temporadas hasta la séptima, estrenada recientemente, y sólo encuentro floja la quinta. Desde esta bitácora os ánimo a echarle un vistazo si aún no lo habéis hecho.
Para reflexionar hoy tomo prestadas las palabras de Concepción Arenal, una ferrolana que se atrevió a cambiar el mundo: “LA DEMOCRACIA, COMO LA ARISTOCRACIA, COMO TODAS LAS INSTITUCIONES SOCIALES, LLAMA CALUMNIAS A LAS VERDADES QUE LE DICEN SUS ENEMIGOS Y JUSTICIA A LAS LISONJAS DE SUS PARCIALES”
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