HABLEMOS DE CINE
28 DÍAS DESPUÉS
¿Qué puedo decir de esta película? La verdad es que me encanta, es uno de esos filmes de terror bien construidos, con una buena dirección y un guión interesante. Es una de las pocas que, según salieron en DVD, me compré para poder verla más veces.
La dirección corre a cargo de Danny Boyle y, curiosamente, aunque él como director no consigue convencerme en esta logra toda mi atención. En “28 días después” se percibe la influencia de los videoclips en su producción por la velocidad en que transcurren las primeras secuencias, la agilidad con que la cámara se mueve, dando al espectador la sensación de inmediatez que, a veces, se echa en falta en películas que pretenden ser ágiles.
El guión es increíble porque además de denunciar una situación que se puede producir en cualquier momento si el hombre sigue jugando con la ciencia, aún tiene tiempo para la esperanza e ilusión.
Los actores hacen un trabajo excelente a lo largo de toda la historia, sorprende especialmente la actuación de Cillian Murphy sobre quien recae el hilo de toda la peli. Especialmente la escena en la que parece poseído por el virus Ira.
Un apunte, el cual no tiene nada que ver con la película, los seres humanos, de hecho, cada día nos parecemos más a los monstruos que de describen en el filme, capaces de hacer las más terribles atrocidades a nuestros semejantes sin tener en cuenta sus sentimientos. A nosotros nos ha tocado vivir una recesión, por ese motivo a veces me da la sensación cuando camino por la calle de que esta denuncia de la violencia que tan bien describe Danny Boyle en su filme se puede aplicar a nuestro tiempo pues estamos asistiendo a la deshumanización del ser humano y sería importante encontrar una vacuna para ponerle límite.
Dicho lo cual, lo mejor.
1. La primera escena en la que Jim se despierta en medio del hospital, sin saber muy bien qué ha ocurrido y comienza a pasear por Londres, descubriendo las calles desiertas. Además en esta secuencia me encanta el gran plano general que Boyle emplea para enfatizar la soledad de su protagonista en una ciudad fantasma.
2. La secuencia en la cual Hanah, completamente drogada, golpea a Jim para proteger a Selena, creyendo que está devorándola e interrumpiendo un beso el cual, como espectadora, estaba esperando casi desde el primer encuentro de ambos.
Lo peor, ¿por qué el malo tiene que ser el Doctor Who Cristopher Eccleston, menuda manera de matarme a un mito. Reconozco que el papel de malo le va que ni pintado, pero me caía tan bien como Doctor Who aún sin ser uno de mis favoritos…
Bromas aparte, considero que a Boyle se le va un poquito la mano con tanta cantidad de sangre en la película, hay momentos en los que casi me mareo.
HABLEMOS DE LITERATURA
Assa Larsson
Me encanta la prosa de esta escritora. Como he mencionado en el anterior “Hablemos de literatura” me encanta la novela sueca negra. Es aterradora, está cargada de una violencia explícita que causa más pavor aún que las peores películas del género de terror.
Concretamente a Assa Larsson la descubrí después de leer un reportaje sobre ella, tras la publicación de su primer libro “Aurora Boreal”, la crítica que hacían me invitó a comprar el libro y me fascinó leerlo. Aún a pesar de que hay escenas terriblemente violentas y descarnadas.
La protagonista es Rebecka Martinsson, una joven abogada que sin querer acaba metida en una investigación ajena a ella, pero que la acaba afectando terriblemente. Reconozco que el personaje de Rebecka es intrigante, parece siempre una mujer fuerte, dispuesta a encarar todo lo que se venga encima y las circunstancias la acaban convirtiendo siempre en víctima. Ocurre en “Aurora Boreal”, la primera novela y en “Sangre Derramada”, segunda de esta genial autora sueca.
Además de Rebecka en los libros aparece un segundo personaje femenino fuerte, Anna-Maria Mella, jefa de policía. En la primera novela está embarazada de su último hijo. Anna-Maria lleva siempre las riendas en los casos más importantes, sin embargo tiene dificultades para conciliar su trabajo con su vida familiar.
La verdad, es muy recomendable leer a esta autora, sin duda sorprenderá a quien lo haga.
HABLEMOS DE TELEVISIÓN
Canción triste de Hill Street
Esta es la primera serie de género policíaco que descubrí cuando aún era pequeña. Recuerdo que era todo un acontecimiento sentarse delante del televisor para disfrutar de ella.
La historia transcurría en una comisaría de un distrito problemático de Nueva York, en donde los espectadores disfrutábamos cada día de los delitos que se cometían en la ciudad, por lo general de bandas callejeras y del día a día de unos polis que al final de su jornada laboral acababan ahogando sus penas de la mejor manera posible.
Había un inspector borracho, que se dedicaba más a beber whiskey que a trabajar, una joven policía novata que aún no estaba quemada por el trabajo y una larga lista de protagonistas con más problemas en su vida que los delincuentes a los que arrestaban.
Aún hoy se me ponen los pelos como escarpias al recordar esta serie tan genial y que me marcó profundamente.
He decidido hablar de ella porque el terror mayor que yo sufrí cuando era una chiquilla tuvo que ver precisamente con esta historia, cuando en uno de los capítulos, uno de mis ídolos, uno de los polis más “guays” de la comisaría (Daos cuenta de que era prácticamente una niña cuando la daban, así que imaginad mi reacción cuando vi que este personaje no era tan majo) se volvía caníbal.
Creo que fue la primera vez que fui consciente de lo que podían ser los giros argumentales en una gran serie. Recuerdo que ese día dejé de verla, no fui capaz de enfrentarme a ella cuando mi ídolo acabó convirtiéndose en un asesino bastante más aterrador que los que él detenía. De cualquier modo, me habría gustado llegar a ver el capítulo final de esta saga, supongo que ya nunca sabré cómo acabaron los protagonistas.
Frase de hoy, prestada de la brillante mente de Montaigne “EL QUE TEME PADECER PADECE YA LO QUE TEME”
No hay comentarios:
Publicar un comentario