viernes, 5 de septiembre de 2014

Hablemos de cine
Lucy
No me gusta nada Scarlett Johansson, para mí es una mala actriz que siempre hace el mismo papel, no importa que tenga que ser la “Viuda Negra” de “Los Vengadores”, la protagonista de la “Dalia Negra” o “Scoop”. Sinceramente, siempre he pensado que es una pinup que ha tenido la inmensa suerte  de encontrar un personaje al que interpretar sin hacer grandes variaciones. Siempre pone los mismos morritos, la misma mirada y un largo etc. Así que si me fui a ver la película fue por Luc Besson porque me parece un gran director y me gusta mucho esa costumbre que tiene de hacer filmes que tienen la fea costumbre de dejarte comiendo la cabeza.  Y reconozco que en esta película Scarlet Johansson me sorprendió para bien, sigue sin gustarme como actriz, pero bien es verdad que un buen director puede cambiar completamente el registro de un actor y modificar sus feas costumbres y defectos que siempre nos acaban llevando al hartazgo. Estoy segura de que Scarlett Johansson me seguirá pareciendo mala actriz, pero bueno, debo admitir que al menos por una vez el papel que interpreta parece venirle como anillo al dedo.
Del guión no tengo mucho que decir, me parece una idea original, bien es verdad que cae en algunos típicos tópicos, pero bastantes menos de en los que podría caer. Besson sabe bien lo que se hace.
Los efectos especiales son sublimes y me gustan muchísimo los hilos que se ven a lo largo de la peli, no puedo decir nada más por no hacer spoiler.
Por último decir que me sorprende, para bien, el empleo de documentales a lo largo del filme para explicar algunas cosas y la música está muy bien llevada, hay un momento en que la música resume mejor que nada la dinámica del la peli.
Lo  mejor…
1)      Morgan Freeman, un actor al que personalmente idolatro y cuyo estilo de interpretación me fascina. Considero que es uno de los grandes y, por eso, me alegro mucho de su elección para el reparto de Lucy.
2)      La comedura de cabeza asegurada al final de la película, está genial y, al mismo tiempo, te cabrea un poquitillo porque no sabes muy bien por donde tirar.
Lo peor…
Por una vez no voy a decir Scarlett Johansson, lo cual es toda una novedad. Para mí lo peor es el final abrupto, tengo la sensación de que toda la peli es trepidante, cargada de acción y en los últimos diez minutos, por lo menos a mí, me habría gustado algo más. Aunque, para ser honestos, no sé exactamente lo que quería.
Hablemos de literatura
La saga juvenil de Percy Jackson
Sí, otra vez hablando de una saga juvenil. Admito que últimamente me estoy leyendo unas cuantas por la influencia de ver las películas en el cine o la televisión y quedarme con serias dudas sobre a dónde se encamina la trama.
La Saga de Percy Jackson tiene algo que a mí personalmente me fascina, alusión a los dioses y mitología griega. Soy una aficionada a los grandes dioses griegos, me he leído muchísimos libros de mitología y siempre descubro cosas nuevas de ellos. Claro, tienen tantísimas leyendas forjadas a partir de su nombre que, con cada lectura, descubro una nueva versión de su historia. Soy aficionada a la mitología griega desde bien pequeñita y me apunté a griego en el colegio sólo para ver qué más podría descubrir de ellos. La lástima es que me dediqué tanto tiempo a aprender el alfabeto, que no tuve ocasión de informarme más sobre Zeus y compañía ;). Por si a alguien le interesa, tengo un par de diosas favoritas: Athenea, la increíble diosa de la inteligencia y la menos conocida Selene, la diosa de la luna. Selene es un nombre que se pierde muchas veces en la traducción de la mitología porque la convierten en Artemisa, pero en realidad no pueden ser más distintas. Artemisa era líder de las Amazonas, una diosa Virgen que no quería ver, ni en pintura, a sus múltiples admiradores y Selene es una diosa que se enamoró de un pastor, Endimión, y le pidió a Zeus permiso para amarlo. De hecho, según la leyenda, Selene y Endimión tuvieron 50 hijas que representan cada una de las fases de la luna.
      ¡Me he ido por las ramas! Es que es empezar a hablar de Mitología Clásica y perderme en ello.
      Con respecto a la Saga de Percy Jackson, a mí me gustó. Sinceramente, me encanta la idea de que los dioses griegos siguiesen existiendo en nuestro mundo, pero ocultos ahí en el Olimpo y, desde ese privilegiado lugar, engendrar hijos con los seres humanos. No está mal como principio y, aunque no estoy muy de acuerdo con aquello de que Athenea pueda tener una hija, la verdad es que la colección me entretuvo bastante y eso es lo que busco últimamente. Hay tanta muerte, destrucción y corrupción que me encanta leer un libro ligero y olvidarme de la locura de mundo en el que vivimos.
Hablemos de televisión
Merlín
No sé si ya he hablado alguna vez de esta serie, creo que no. Ya que me he puesto a reflexionar sobre dioses, ¿por qué no traer a colación otra mitología completamente distinta la de los miembros de la Saga Artúrica?
      Como ya he dicho, me fascina la mitología griega, pero no es la única. También me interesa la celta y, lo admito, me encanta la idea de que el Rey Arturo vuelva de Avalón para ordenar el mundo. Digamos que, dadas las circunstancias actuales, nos vendría bien un héroe clásico.
      La historia de Merlín siempre me ha gustado, me fascina la posibilidad de que alguien pueda dedicarse a la hechicería, tener poderes mágicos y ese largo etc de cosas guays que tienen todos los héroes. (Imagino que, por esa misma razón, soy tan fan de los súper héroes de cómic)
      La historia está genial, no tiene nada que ver con la tradición artúrica y por eso me gusta. La idea es que Arturo no conoció a Merlín cuando éste era ya un anciano Mago, sino en su juventud y juntos vivieron un par de aventuras interesantes.
      Los actores no son espectaculares, pero sale Giles, ¡sí el de Buffy!, si lo pienso sé que me saldría el nombre original del intérprete del vigilante de la Cazavampiros, pero no creo que haga falta que os lo diga, diciéndoos que es Giles los que habéis visto la serie lo tendréis claro. Y a mí este maduro actor inglés me gusta y, encima, se sale de su perfil interpretativo haciendo una especie de villano en esta saga.
      Para los amantes de Merlín, recomiendo vivamente esta serie. Yo sólo he localizado la primera temporada y me la compré, pero si tenéis suerte y podéis encontrar alguna más en la tienda os lo recomiendo.
      Me despido por hoy, con una frase mítica y no, no es un clásico, pero ya tiene su mitología desde que fue pronunciada por primera vez en la memorable “La Princesa Prometida”: “Me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate para morir”.

      Hasta el próximo Hablemos, a ver si convertimos en Mitología al personaje de Íñigo Montoya. J

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