Hablemos de cine
Capitán América, el Soldado
de Invierno
Una
vez más vengo a hablar de una película basada en los cómics de la Marvel, en
fin, ya he dicho en muchísimas ocasiones que tengo debilidad por este género y
admiro profundamente a Stan Lee, además reconozco que si alguna vez tuviera la
ocasión de ir a una ComicCon me pasaría todo el rato buscándole para
decirle que admiro profundamente su
trabajo y también lo genial que me parece que aparezca en todas las historias
que hagan referencia a su creación. Además recientemente me he visto un capítulo de “Phineas y Ferb”
de Disney porque la historia tenía que ver con los personajes de Marvel y el
señor Lee también hace un cameo aquí, en serio, adoro a este genio del noveno
arte y me encantaría tener la oportunidad de conocerlo en persona (ya sé que es
harto improbable, pero soñar es gratis).
Ahora
me centraré en la película, para empezar me gustaría decir que el guión me
parece significativamente mejor que “Capitán América”, quizás porque en la
primera había que explicar muy bien quién era el personaje porque algunas de
las personas que fueron al cine en masa a ver la película probablemente no
sabían demasiado de “El Capitán América” y había que explicar su historia. En
esta segunda película además el Capitán se encuentra en un mundo que no
comprende muy bien donde las convenciones sociales han cambiado tanto que se
siente un poco dinosaurio pues, aunque no lo aparente, el Capi tiene ya unos 95
añitos y se ha pasado más de la mitad de su vida congelado, literalmente. Con
lo cual, para mí, el Capitán adquiere humanidad en este segundo filme porque en
el primero él hacía lo que se suponía que debía hacer por el honor y, en esta
versión, lo hace porque tiene esperanza en la humanidad. Además, el mensaje de
lo importante que es la libertad no puede ser más apropiado dadas las
circunstancias actuales del mundo donde en Siria, Venezuela, por decir los dos
más presentes en la información internacional, y otros países hay dictadores
que no respetan la libertad de su gente. El mensaje queda patente y me gusta
que así sea, al fin y al cabo, el Capitán fue creado para llevar ese mensaje
allá por los años cuarenta.
La
dirección me gusta y admito que la incorporación de “Falcon” es todo un
acierto, me encanta la idea de que el Capitán Rogers se encuentre con un tío
tan parecido a él unos ¿sesenta o setenta años más joven? y luego está la impagable actuación de Robert
Redford haciendo un papel que borda y eso que no es el típico buenecito al que
nos tiene acostumbrados. Lo único que no
me encaja es, como siempre, la Viuda Negra; para mí elegir a Scarlett Johanson
para este papel es un error de casting garrafal, yo siempre digo que me hubiera
creído más a Kate Beckinsale, Jesica Biel o Jesica Alba, mi favorita habría
sido Jesica Biel porque ella sí parece una superheroína de cómic.
Lo
mejor…
1)
Robert Redford y Samuel L.
Jackson en un cara a cara que me encantó.
2)
El cameo de Stan Lee admito
que, en cada película de Marvel, estoy deseando ver en quién decide convertirse
el señor Lee.
Lo peor…
Scarlet
Johanson, no puedo con ella, me supera y lo peor es que nos la tendremos que
tragar como Viuda Negra en la siguiente película de “Los Vengadores”.
Hablemos de literatura
Kim Harrison y el mundo de
los Hollows
Kim
Harrison es una autora americana que me encanta. Primero porque la mujer tiene
el valor de hacer que cada uno de sus libros lleve el título de una película de
Clint Eatswood; “El bueno, el feo y la bruja”, “Por un puñado de hechizos” y la
lista sigue. Además me encanta la protagonista de la saga de los Hollows,
Rachel Morgan, una bruja buena que, de algún modo, siempre acaba metiéndose en
líos con demonios que quieren matarla y/o usarla para sus propios intereses. Además
todas las novelas están plagadas de seres sobrenaturales: pixies, vampiros,
hadas, demonios, elfos…
Me
leí el primer libro de casualidad y después he seguido la saga hasta “Ever
After”.
La
razón por la que me gustan estas novelas es por los personajes, la mayoría de
ellos me parecen fascinantes y poliédricos. Todos ellos tiene problemas, muchos
no consiguen encajar en el mundo (como Ivy) y hay algunos que realmente parecen
anacronismos (como Trent) y después está Rachel que tiene una vida tan
complicada que ni ella misma sabe muy bien que le depara el día de mañana:
muerte, destruir el mundo, ser manipulada por demonios, salvar a la raza casi
extinta de los elfos y un largo etc.
Desde
esta bitácora yo os recomiendo conseguiros algún libro de Kim Harrison, sin
duda alguna os reiréis porque son divertidos, pero entre líneas se puede ver
cómo de complicada es la vida interior de cada personaje.
Hablemos de televisión
S.H.I.E.L.D
Ya que hoy ha tocado el universo Marvel
me apetece mucho hablar de esta serie. Empecé a ver los capítulos en Cuatro y
me encantó. Ya he dicho que soy una admiradora de Marvel y cuando en una serie
hay una alusión a ese universo yo lo tengo que ver para valorarlo.
Vi
los primeros capítulos y me encantaron, la pena es que luego dejaron de
emitirla y me he quedado con ganas de ver como sigue la historia de este grupo
de chavales que son la élite dentro de los agentes y por eso son contratados
con S.H.I.E.L.D, elegidos personalmente por Nick Fury (o eso imagino).
De
los capítulos que me vi me encantó uno en el cual Skye, la protagonista, se ve
tentada por el malote (qué cambio el del actor David Conrad que interpretaba al
marido de Melinda en “Entre fantasmas”) y el espectador piensa que
efectivamente va a regresar a su antiguo trabajo de villana.
Además
es una serie de Josh Whedon y yo soy una fan declarada de las tres primeras
temporadas de Buffy cazavampiros (sí, sólo las tres primeras cuando se va Angel
para mí pierde interés la trama porque lo que más me gustaba era la relación de
ambos)
En
fin, ahora me toca esperar a ver si vuelven a dar la serie porque me encantaría
verla hasta el capítulo final.
Concluyo
hoy con una frase de Cervantes: Por la libertad, así como por la honra, se puede y se
debe aventurar la vida. Considero, sinceramente, que muchos políticos
deberían tener esto en cuenta y no sólo los dictadores, sino aquellos que nos
coartan con su presunción de libertad, tratando de imponerse frente a los
deseos individuales de las personas y que lucen bandera de libertad cuando lo
único que están haciendo es su santa voluntad, sin escuchar a los demás.
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