jueves, 13 de febrero de 2014

Hablemos de cine
Dentro del laberinto
            Hoy he decidido hablar de otro clásico del cine de aventura de los 80 y he elegido esta porque, como “Los Goonies”, “La princesa prometida”, “Willow” y “Cristal Oscuro” marcaron mi afición por el cine de aventuras en mi infancia. Me encanta la película, el trabajo de dirección de Jim Henson es un poquito flojucho, pero se lo perdono porque ha creado a los Teleñecos y yo los adoro, sobre todo a la rana Gustavo.
            Me encanta el personaje del Rey de los Goblins interpretado por David Bowie, vale, no será un gran actor, pero hace genial de maloso, quizás por ese aire un poco “friki” que tenía por aquella época.
            De Jennifer Connelly sólo puedo decir cosas buenas, es una gran actriz, desapareció durante una larga temporada del cine, pero regresó y volvió a lo grande, llevándose un Oscar.
Y luego están las marionetas, lo admito, me gustan, sí, ya sé que suena un poco raro, pero es que realmente son adorables y, además, ya he reconocido que tengo debilidad por los Teleñecos.
            El guión me gustó porque, como siempre digo, las historias de monstruos, realidades alternativas o ciencia ficción me interesan y es muy raro que un guión que se base en estos temas me defraude, aunque haberlos “hailos” y ya hablaré de ellos.  
            Y luego está la escenografía, ¡cómo me encanta el laberinto!, siempre he querido ver uno de ese tipo en persona, aunque con mi sentido de la orientación seguro que me pierdo y ni Ariadna con su hilo lograría sacarme de él.
            Lo mejor…
1.      Jennifer Connelly y David Bowie, cara a cara, en la escena final.
2.      Las marionetas, sí, soy reiterativa, pero es que me gustan J
Lo peor…
El trabajo de dirección, creo que Henson habría sido capaz de sacarle más si hubiese querido.
Hablemos de literatura
Juego de Tronos
Me gusta muchísimo esta colección, me encantan los personajes, la forma en la cual los trata George RR Martin, siendo capaz de eliminar a alguno sin el menor atisbo de remordimiento y, de hecho, el lector casi lo está esperando.
Mis favoritos son Arya, Bran y Jon Nieve; sobre todo este último. Lo adoro, me encanta porque tiene muchísimo carisma, desde el primer momento en que lo presenta en la casa de los Stark el lector se siente identificado con él y desea saber más, se pregunta por qué es “tan especial” para Stark. Yo, como ya he leído los cinco libros publicados de “Juego de Tronos”, he elaborado mi propia teoría sobre su origen y espero ver si es cierta, aunque con George RR Martin, una nunca sabe qué esperarse.  
No he visto la serie así que no puedo hacer una crítica sobre ella, eso me convierte probablemente en un bicho raro porque casi todo el mundo la ha visto, pero yo tengo tan claramente definidos los personajes en mi mente que en los dos únicos capítulos que me vi no me encajaba ninguno de los actores y dejé de seguirla. Bueno, aquí quiero incluir una excepción: Sean Bean, él sí que es un gran Stark. Igual porque en cierta manera Stark y Boromir, que interpretó en “El señor de los Anillos”, se parecen, siendo personajes tan completamente diferentes entre sí.
Dicho lo cual, estoy deseando leer el sexto libro de “Juego de Tronos” que Martin me ha dejado intrigada con un par de asuntos que no puedo decir aquí para no hacer “spoiler”…
Desde esta bitácora os animo a leer a Martin, pero no os encariñéis con ningún personaje… sólo por si acaso.
Hablemos de televisión
La mujer biónica
Esta serie, como muchas de las que me vi en la infancia, me la tragué entera en la TVG y me gustaba muchísimo. Me encantaba la idea de que una mujer tuviera poderes extraordinarios, una increíble capacidad para correr distancias y saltar muros altísimos.
De pequeña no era muy consciente de que si tenía todas esas habilidades era porque la mitad de su cuerpo humano había sufrido un terrible accidente. Aunque, la verdad, pensándolo desde la perspectiva de hoy en día es todo un fenómeno que ya por aquella época se tuviera una idea de hasta dónde podía llegar la ciencia creando prótesis.
La lástima es que apenas recuerdo el argumento porque era bien pequeñita cuando la veía. Si recuerdo escenas sueltas, como la mujer biónica saltando un muro altísimo y el hecho de que siempre estaba huyendo de alguien que la quería atrapar, pero lo cierto es que son recuerdos muy vagos y es una pena porque realmente disfrutaba mucho cada capítulo.
Por cierto, por aquel entonces también me tragué enterito “El hombre de los seis millones de dólares”, del cual era un spin off, pero de esa serie todavía recuerdo menos… los años, que no perdonan J

Y hoy concluyo con Baltasar Gracián: “Gran médico es el tiempo por lo viejo y por lo experimentado”

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