miércoles, 21 de noviembre de 2012


Hablemos de cine
Men in black 3
Como siempre digo yo en cine me veo todo, o casi todo hago excepción con los dramas porque bastante chunga es ya la vida como para encima ir al cine a llorar, últimamente estoy en fase cine de entretenimiento, sin comeduras de tarro, sin grandes guiones, voy al cine por la característica principal del medio: entretiene.
Y reconozco que me gustó bastante. A parte el contar en el reparto con Josh Brolin al que admiro sin concesiones gracias a su papel interpretativo en mi película infantil favorita “Los Goonies”. En este filme hace un cara a cara con Will Smith, quien es un buen actor, como ya demostró en “En busca de la felicidad”, una película maravillosa, avis rara entre las producciones americanas donde hace el papel de un padre en una precaria situación capaz de mejorar su vida por mantener a su hijo. Sí, quizás muy en la línea de “La vida es Bella” de Benigni y dramática, aún así, me encantó.
Lo mejor…
A)     Josh Brolin, quien no quita la cara de póker en toda la película, y debe ser bastante difícil no poder expresar el más mínimo sentimiento. Además de toda la presión que debió suponer para él tener que interpretar a Tommy Lee Jones, un actor vivo al que veía en el plató.
B)    Will Smith. Lo admito, es que me puede este tío. En mi adolescencia me enganché al “Príncipe de Bel Air” y después de verlo en películas como “Soy Leyenda”, “Ali” o “En busca de la felicidad” lo veo como un buen actor, quien además elige mucho sus películas.
Lo peor…
Aquí los FX me sobran un poco. Sé que es un filme que los exige, pero esas extrañas motos en las que se suben los protagonistas están desubicadas. Y más si se supone que se desarrolla en los años 60/70.
Hablemos de literatura
El temor de un hombre sabio
La segunda parte de “El nombre del Viento” es tan maravillosa como la primera. Desde el principio hasta el final, Patrick Rothfuss cuida hasta el mínimo detalle a su personaje de Kvothe y sus aventuras.  Hay momentos en los cuales realmente me siento dentro de la Universidad, además la descripción de la Reina de las Hadas está hecha tan al detalle que casi me parecía verla volando a mi alrededor.
Su prosa me parece maravillosa, cargada de una belleza inusual en los tiempos que corren. Hay momentos en lo que me da la sensación de estar leyendo una poesía y, sólo por eso, adoraré a Rothfuss eternamente. Es verdad que siempre puede meter la pata y convertir su última parte de la trilogía en un fiasco, pero tal y como va avanzando la historia, no creo que llegue a ocurrir. Ahora, si lo hace, me convertiré en su acérrima enemiga hasta el fin de los tiempos.
Detesto a los escritores que escriben dos grandes historias y en la tercera se quedan cortos, dejando tus expectativas a la altura del suelo. (Me ocurrió con Joe Hill y con Trudy Canavan)
Hablemos de televisión
¿Hay alguien ahí?
Esta es una de las poquísimas series españolas que me gustan. Me parece interesante porque se la jugaron mucho haciendo una serie de tipo sobrenatural en un lugar dónde la mayoría de los directores de programación quieren productos para toda la familia, sin tener en cuenta que la televisión, hoy en día, ya no se ve en familia. Y nuestros directores de programación se empeñan en pedir el mismo tipo de formato, sin llegar a arriesgarse. Y, en serio, desde mi punto de vista mucho más ganaría la televisión si tuviéramos buenos programadores.
Porque ahora, con tantos canales como existen, sería una oportunidad de oro crear series centradas en un determinado tipo de target. Lo digo por la parte que me toca, considero que si nos abrieran un poco la mano a los guionistas podríamos hacer cosas realmente buenas, originales y sin tener que copiar ningún formato trasnochado o comprar series americanas.
Creo sinceramente, que si realmente se quisiera, en España se podrían hacer series diferentes porque hay unos cuantos buenos guionistas en España a los que no les dan una oportunidad,  sólo por no cumplir el formato específico. Y ya que me he metido en el discurso político. Soy una guionista en paro, por si cuela.
Volviendo a la crítica, sólo decir que la serie me gustó mucho, a pesar de la diferencia actoral en el casting y los guiones me parecieron originales y nuevos, aún basándose en un principio tan simple como la historia de dos fantasmas ocupando una vivienda. 
Ahora sólo falta esperar que las productoras decidan arriesgar un poco y los directores de programación aprendan a valorar a los espectadores, porque si nos ponen sólo series de un target similar, seguiremos viendo series americanas y no valoraremos el producto nacional. 

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