HABLEMOS DE CINE
Los vengadores
Quizás primero de todo debería de reconocer que soy “algo freaky” porque me encantan las historias de superhéroes. Desde los clásicos como Batman y Superman a los creados por la factoría Marvel. X-Men, Spiderman, Daredevil, Elektra y un largo etcétera. Probablemente se debe a mi infancia marcada por la serie “Batman y Robin” que ya he criticado en esta bitácora. Es que de pequeña me pegaba a la televisión en cuanto sonaba la banda sonora y me tragué todos los capítulos, del primero al último.
Por eso sigo todas las películas del género y admito que he visto algunas realmente muy, pero que muy malas.
Cuando estrenaron este filme ya lo llevaba esperando una buena temporada, desde que me vi los primeros tráilers. La vi y me gustó, es de lo mejor de Marvel, lo malo es la desigualdad entre los diferentes actores. Algunos con años de experiencia como Samuel L. Jackson a otros, casi en pañales, como el marido de Elsa Pataki, Chris con un apellido impronunciable. Lo bueno es que además de Samuel hay otros dos actores a los que adoro, Robert Downey Jr y Mark Ruffalo.
El guión es entretenido, la premisa un poco vista pero, como he mencionado anteriormente, he visto cada película de superhéroe.
La dirección irregular, desde mi punto de vista, se debe más a los diferentes niveles de actuación que a la dirección en sí. Los efectos especiales espectaculares y muy bien utilizados. Por norma general odio los FX, salvo en este tipo de filmes que quiero cuántos más, mejor.
Lo mejor…
1. Samuel L. Jackson, Mark Ruffalo, Robert Downey Jr y Jeremy Renner, lo reconozco, para mí ha sido toda una sorpresa.
2. Los FX, grandes, llamativos, muchas explosiones… como he dicho, en las películas de superhéroes quiero muchísimos.
Lo peor…
Chris Hemsworth, actúa algo mejor que en “Thor”, aún así, hay momentos en los que está sobreactuado.
HABLEMOS DE LITERATURA
X-Men
Sí, vuelvo a tomar un cómic para destriparlo limpiamente en la sección de literatura. Sé que habrá gente que no esté de acuerdo con ello, pero para mí los tebeos, cómics o mangas son también un tipo de literatura, algo diferente y que compone en sí mismo otro arte completo.
De X-Men tengo sólo cuatro ejemplares, los primeros de “La Patrulla X”, cuando sólo estaban el Hombre de Hielo, Jean Grey, Bestia, Ángel, Xavier y Cíclope. En estos primeros ejemplares el trazado de los personajes es bastante irregular, pero la historia es igual de interesante. La lucha constante en la casa del Profesor Xavier para conseguir una integración entre mutantes y humanos. Me gusta porque, al mismo tiempo, lo que retratan estos volúmenes es el difícil proceso de la adolescencia, tomando como ejemplos a los mutantes para poder llevar al extremo lo que supone este tipo de cambios. La transformación del niño en adolescente. (O quizás es sólo impresión mía, ya os he dicho que tiendo a encontrarle tres pies al gato)
Os recomendaría que, si tenéis ocasión, leáis algún cómic de la “Patrulla X” o “X-men”.
HABLEMOS DE TELEVISIÓN
Héroes
¡Qué buena primera temporada tiene esta serie! Realmente, todos y cada uno de los capítulos merecen la pena. Son originales, diferentes, se basan un poquitín en los X-Men y me gustan muchísimo los personajes de Hiro Nakamura y Sylar.
Dicho lo cual, ¡qué malísimas son las otras tres!
La segunda aún tiene un pase, pero las dos últimas… En fin, quisieron alargarle la vida a la gallina de los huevos de oro y lo único que lograron fue una tortilla de huevos pasados.
Porque, ¿en serio? ¿Cómo pueden meter tantísimo la pata teniendo a dos personajes espectaculares como Hiro Nakamura y Sylar: el ying y el yang, el agua y el aceite, el héroe y el villano, pero llevados al extremo?
El resto de los protagonistas en realidad no me gustan nada o casi nada, son todos unos insulsos. Desde mi punto de vista decidieron sacar héroes de debajo de las piedras, quisieron hacer una serie muy coral y, al final, el espectador se acaba perdiendo entre tanto ir y venir.
Recomiendo la primera temporada y las otras, al gusto del espectador.
Hoy remato mi bitácora con una frase de Pascal, quizás nuestros políticos y banqueros podían tomar ejemplo: JAMÁS SE HACE MAL TAN PLENA Y ALEGREMENTE COMO CUANDO SE HACE POR UN FALSO PRINCIPIO DE CONCIENCIA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario