jueves, 16 de agosto de 2012


Hablemos de cine

Chitty chitty, Bang bang
He mencionado anteriormente que, tras Mary Poppins, me hice fanática de Dick Van Dyke y Julie Andrews. Esa obsesión me llevo a tragarme todas sus películas en mi más tierna infancia y, más recientemente, hacerme con un botín de ellas en DVD.
Chitty chitty, bang bang representa ese espíritu. Sencillamente, me encanta.
Primero porque es un musical, ya os he dicho que soy fan incondicional de ellos. Segundo porque respeta el espíritu de “Mary Poppins”, los musicales clásicos que tanto me agradan. Por último, la dirección y el guión me siguen pareciendo impresionantes. Muy de la era dorada de Hollywood, de esos impresionantes musicales, de esas escenografías increíbles y las cuales no necesitaban tantos FX como hoy día.
Es recomendable reverla si hace tiempo que no lo hacéis, es muy bonita y está cargada de belleza.
Lo mejor…
1.      Dick Van Dyke, en serio. Es un actorazo, además canta y baila, nunca me canso de verlo.
2.      El guión, es sencillamente hermoso.
Lo peor…
Que la actriz protagonista no sea Julie Andrews, en fin, le pegaba muchísimo el papel.

Hablemos de literatura

El sueño de una noche de verano
Lo sé, una elección extraña para el blog, ¿no?
Pero es que amo a Shakeaspeare, era un genio.
La verdad es que aprovecho el tema de la ensoñación de Chitty para enlazar con la parte literaria del blog de hoy. Si habéis leído esta comedia clásica el “Sueño” es una excusa de los duendes para jugar un poquito con los humanos víctimas de sus travesuras.
En esta comedia lo que menos me gusta es el pobre actor convertido en asno y, lo que más, Hermia y Helena completamente enamoradas de las personas equivocadas. Supongo que Shakeaspeare es el primero en emplear la comedia de líos y, a partir de él, ha sido una constante en toda la historia del cine.
Si lo habéis leído, releedlo y si no, ¿a qué estáis esperando?

Hablemos de televisión

La casa de la pradera
¡Menuda serie tan edulcorada! Con todo y eso, yo la seguí cuando era pequeña. Me gustaba bastante la historia de una familia feliz en una bonita casa y con un montón de problemas cotidianos en el salvaje oeste, aunque lo salvaje de verdad eran sus vecinos.
Me encantaba el personaje de Laura Ingels, pero con el paso de los años me he espabilado y ya no me parece tan interesante ser tan rematadamente buena ( y tonta por ende).
Para mí lo mejor de la serie era Michael Landon al que admiraba mucho en mi tierna infancia (la culpa la tienen “Bonanza” y “Autopista hacia el cielo”).
En fin, recientemente he visto un trozo de la serie y me resultó tan, tan dulce, que me generó una sobredosis y no tengo el más mínimo interés en reverla, Aunque, bueno, en mi infancia sí que me encantaba.
Y dejamos aquí la bitácora con una frase de Shakeaspeare: “La fortuna llega a algunos barcos que no son guiados”

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